Respire señor fotógrafo, rspire... inhale este aire que le ofrecel a avenida Arequipa que aunque no es tan puro es aire al fin y al cabo, tranquilo... su hijo esta en casa ....
Cuanto le agradezco señor fotógrafo!!! Me alegra saber que aún queda gente a la que se le eriza la piel cuando lee este tipo de cosas y me entristece saber que mi piel ha desarrollado un tipo de armadura a prueba de este tipo de proyectiles, pienso a veces con la cabeza fría y aunque mis ojos no logran ver mucho mi corazón es a veces mucho más ciego, o mejor dicho, sólo ve lo que quiere ver.
No había caído en la cuenta de esto. ¿Cuándo fue que los hechos de este perro mundo dejaron de sorprenderme? ¿Cúando me volví .... "indiferente"?
Será que hay un momento en el que ya nada te horroriza, en el que tienes tan interiorizado el famoso "aquí todo puede pasar" o será que cada uno lucha cada día en su propia batalla, que aunque no salga en periódicos o no suene tan espeluznante, es una batalla en la que dejas sangre y lágrimas, en la que pones todos tus sentidos, tu alma, toda tu vida..das tanto que te olvidas de ese mundo que está a la vuelta de la esquina. Y las imágenes pasan por tus ojos, las palabras hirientes por tus oídos pero tú permaneces impasible porque sólo hay ojos y oídos para tu propia lucha, para tu propia realidad.
Luchas contra tu cuerpo, luchas por defender tus ideas, tus creencias, luchas contra tus impulsos, contra tus miedos, luchas porque quieres controlar tu mente, luchas por lo que quieres, luchas por ser feliz...ser feliz en un mundo que cada vez es más infeliz. Ser feliz en un mundo de locos....sí locos. ¿Cómo juzgar a este hombre que traficaba con órganos de niños si de hombre ya no le queda mucho? El hombre es un ser racional, por lo tanto este traficante de órganos ha dejado de ser hombre y es más animal. Un animal guiado por sus impulsos, que vive en un mundo inadmisible para los ojos de cualquiera, pero donde él ha encontrado su comodidad, porque quizás en este mundo no calzaba. ¿Cómo juzgar su realidad si nosotros estamos en otra? ¿Cómo pretender poner a la razón como jueza de un mundo en el que la sinrazón tiene corona?

