Sentada en el suelo, rodeada de mostacillas, pienso en la maldita ley de la gravedad. Y pienso que todos en algún momento caemos. Un torpe movimiento de mi brazo y en un segundo el envase que contenía las mostacillas estaba vacío en el suelo...el piso de mi cuarto se había convertido en un tapiz marrón con puntitos de colores rosados, unos cuantos verdes y otros celestes. Me demoro en recoger una pequeña parte, pero en los rincones cada vez encuentro más y más. Como una niña rebelde que no quiere recoger sus juguetes depúes de terminar su juego me rehuso a seguir recogiendo más mostacillas. Y pienso que me gustaría ser una de esas mostacillas. Cayeron rápidamente y sin dolor alguno ruedan por el suelo, no se preocupan en que tal vez alguien pueda pisarlas y romperlas en mil pedazos, se meten entre las rendijas y no piensan en tener que salir de ese oscuro hueco.
Estoy cansada, por ahora dejo de pensar en mostacillas y me voy a dormir....
Estoy cansada, por ahora dejo de pensar en mostacillas y me voy a dormir....
....ahora, después de soñar con aretes, collares, pulseras y todo lo que se pueda hacer con mostacillas, estoy dispuesta a recogerlas, aunque la tarea parezca algo difícil "Nobody said it was easy". Ha llegado el momento de que vuelvan a su lugar, quisiera tener una varita mágica que haga el trabajo por mí. Pero no existen varitas mágicas ni hadas ni genios que aparezcan en esos momentos. Cuando te caes, alguien puede ayudarte a levantarte, pero tú decides si aceptas la ayuda y colaboras en ponerte en pie de nuevo o si sigues rodando por el suelo y entrando a hoyos sin salida. Siempre será mejor la primera opción. Porque puedes caer y estar abajo por algún tiempo, eso está permitido, pero levantarse siempre será una obligación!!!